Archive for the 'Me duele cuándo me río' Category

Stand By

Posted in Me duele cuándo me río on Agosto 15th, 2010 by Nekomin

He pasado muchas cosas durante el tiempo que creé este blog.  Actualmente, estoy en una etapa muy difícil y no quiero usar mi blog para inundarlo con tonterías deprimentes.

Dejo mi blog y algunas otras cosas en Stand by, tomaré un receso y luego, volveré algún día que espero sea pronto; cuándo me encuentre mejor.

^^ Nos vemos luego

Hoy es de esos días….

Posted in Cosas Merynosas, Me duele cuándo me río on Julio 14th, 2010 by Nekomin

De esos días en los que quisiera no pensar en lo que me preocupa, en que pudiera al menos creer que soy capaz de lograrlo todo.  Hoy es un día en el que el traje de optimista me queda chico. Tengo de visita esa tristeza, acompañada del temor inherente a mi ser.

Hoy es de esos días en los que quisiera un abrazo sin tener que pedirlo, un contacto humano sería bueno de vez en vez. ¿Quién diría que extrañaría el calor de una mano revolviéndome los cabellos, o el toque en mi espalda que hace que mi piel se erize?

Estoy triste y tengo miedo. Hoy es un día de esos….

Salud, Dinero y Amor

Posted in Cosas Merynosas, Me duele cuándo me río, mery, porque yo lo valgo, yo mismamente on Junio 11th, 2010 by Nekomin

“_¿Qué prefieres? ¿Salud, Dinero o Amor?”_ Preguntó la mesera con una sonrisa digna de anuncio de pasta de dientes luego de que escuchó el sonoro estornudo.

_¿Sólo puedo elegir uno?_ Preguntó, observandola por el rabillo del ojo al tiempo que tomaba una servilleta para limpiarse la nariz y con la otra mano recogía el cambio de su compra.

_”Así es, sólo uno.”_ Su sonrisa se mantenía igual, en espera de una respuesta.

Giró sobre sus talones luego de echarle una última mirada de indecisión a la sonriente mesera. Caminó bajo la lluvia una vez fuera del establecimiento. El aire frío jugueteaba por su piel y hacía fiesta con sus cabellos. El alma se le encogía a cada paso que daba y no por el clima tan cambiante…. Sino porque, cuándo lo has perdido todo…. Es muy difícil escoger.

El pozo, mis demonios y yo.

Posted in Cosas Merynosas, Me duele cuándo me río, Mi misma, amigos, reflexiones, yo mismamente on Febrero 6th, 2010 by Nekomin

Hace muchos ayeres, cuándo existía el “Zemm”, mi grupo de amigos de pa preparatoria, me dijeron algo que no puedo evitar recordar de vez en vez:
“Tú sacas a gente del pozo todos los días, no dejas que se hundan. Pero nadie puede sacarte a tí, ninguno de nosotros (Los Zemm) puede porque tú no te dejas ayudar.”

“¿Porque te incomoda que te quieran consentir? Te da pena hasta que te ofrezcan agua.”

¿Quién diría que alguien que es tan risueña como tú, lo pase tan mal.?”

Aclaro, este no es un post Emo ni con ganas de autoflagerlarme (y si así lo fuera, muy mi blog ¿no?). Simplemente me pongo a cavilar un tanto, estos días han sido muy estresantes y realmente quisiera desahogarme pero no encuentro el modo, y a veces escribir me ayuda.

Desde que era pequeñita, me educaron para desconfiar, para no pedir ayuda. Claro, hubiese sido mejor para mi psiquis que fuera con afán de que yo me superara y tal. Crecí con los cánones del “No puedes, no sabes, no entiendes y las personas son malas, jamás confíes”. Tampoco es que hubiese muchas personas a las que pudiese darles el título de “amigo”, optaba por vivir en los libros dónde veía que aunque el mundo estuviese en tinieblas, no toda la gente era mala…. Siempre quise creer en eso. Aún lo creo.

Es sumamente difícil para mí, ya sea por orgullo, por no querer incomodar, por muchas cosas…. pedir ayuda. Ha sido siempre un gran problema para mí. Nunca me ha gustado ser una carga, ni causar molestias a las personas que aprecio. Suelo pasar muchos momentos duros sola, es tendencia mía el callarme, ponerme la máscara con la sonrisa y montar una buena actuación para que nadie dude, para que no se preocupen por tonterías mías, que sé que seguramente no entenderían o les parezca una locura incomprensible.

Mis demonios internos revolotean sin cesar, se acuartelan en mi corazón y se encargan de dejarlo todo patas pa’ arriba, sacan a colación temores, preocupaciones, constantes errores y sobretodo, el dolor y miedo. Dolor por las traiciones, miedo a no saber que hacer. Ahogo en mi garganta gritos de ayuda que se apilan en mi corazón, muchos pensamientos zumban en mi interior.

“No seas débil”

“Sal sola de este pozo”

“Si no duele, no sirve de nada”

Hay veces que quisiera no sentir, las cosas serían más fáciles sin esta revoltura de sensaciones y emociones, tanto más fácil y no dolería tanto esta soledad a la que ya estoy acostumbrada y no sé por qué carajos me he vuelto vulnerable.

Pero cómo dice una amiga: Hay que joderse.

No me queda otra más que apechugar y comenzar a escalar el pozo. De nadie depende más que de mí, el poder ver la luz.