
cucadita~
Esta preciosidad me la gané en el foro de Legión hace 2 meses y al fin llegó ¡Estoy tan feliz! PuniPuni está basado en mi personaje de rol del mismo nombre. (CLICK PARA VER LA IMÁGEN DE REFERENCIA) Nunca me había ganado nada, y cuándo recibí la noticia casi me caigo de la cama de la emoción *-* Ains, mi uke nenaza…. ¡Y eso no es todo! Me dieron una cabecita y peluca extra de regalo, cón los cuáles haré a mi leoncita del mal ñajaja pero esa es otra historia n_n
Nombre: Nomiko Fujitsuki (nombre artístico: PuniPuni
Significado del nombre: Hija de la Belleza
Edad: 5 años
Sexo: Masculino uketoso cómo él solito
Nacionalidad: Japonesa
Molde: Ravi de FélixDoll
Ojos: Acrílicos azules, defaults
Fecha de Llegada: 1 de Septiembre del 2009
Cualidades: Detallista, tierno, fiel a su palabra, bastante ingenuo, dedicado, persistente, amistoso.
Defectos: Mimado, ingenuo, quejica.
Le gusta: Los dulces, los peluches, escuchar música, cantar, la actuación, los vestidos de lolita, los romances, los cuentos, el baile, la moda y la farándula en general.
No le gusta: Salir sin arreglarse, enfermarse. La comida picante, la violencia, le dan miedo los insectos y las serpientes. Los cuentos de horror, que sean malo con él y que le hagan vestir ropajes que no le agradan.
Historia: Hijo de un modelo francés y una modelo Japonesa, su belleza le abrió inmediatamente las puertas de la farándula desde la más tierna infancia, empezando desde comerciales de comida, pañales y juguetes para bebé. Su carrera cómo cantante infantil ha despegado muy bien hasta hace poco. PuniPuni adora los vestidos, las faldas y todo lo lolitoso del mundo. Su madre le deja ser, consciente de que nada puede hacer para cambiar la naturaleza de su retoño pero su padre insiste en que debe de vestir y actuar cómo un hombrecito hecho y derecho; después de todo, es francés y los franceses de su familia son unos seductores por dónde se vean y ya bastante soportó al dejar que su primogénito llevara un nombre femenino. Empezaron los pleitos, la batalla campal por la custodia del niño. PuniPuni, entre lágrimas y tristezas ve cómo los tiempos felices se van. Es pequeñito y se siente culpable de que sus papás peleen.
Su mamá se comienza a hacer cargo de él entre su carrera tambaleante que lucha desesperadamente por rescatar, la maternidad, y un contrato obliga al niño a ir de viaje a Oaxaca, México con su tutor al rodaje del nuevo video del grupo musical infantil al que pertenece. PuniPuni se niega a usar vestido, cree que si empieza a usar ropa “normal” su papá lo querría. En un receso, fue a jugar a visitar con su mamá uno de los parques cercanos. Jugaba con una pelota y ésta escapó de sus manos. PuniPuni corrí trás ella tropezando con alguien cuándo quiso sacarla del banco en el que había ido a parar la pelota traviesa y fue cuándo entonces vió a un joven hombre ataviado con un hermoso huipil con motivos de flores, portando una falda larga y blanca y un reboso lleno colores entrelazado a sus brazos, pasear por los jardines. El niño se quedó tan embelesado al verlo que no se dió cuenta que su madre no perdía detalle de aquél silencioso y fugaz encuentro. ¿Quién diría que incluso del otro lado del mundo, había un poquito más de tolerancia y amor para su hijo que en la mirada escudriñadora de su padre y los sueños de aparador de su madre?
Días después, al finalizar el rodaje no regresaron a Japón, sino más bien viajaron en busca de un buen amigo de su mamá. Alguien que le brindó la oportunidad de entrar a la carrera de modelaje con su programa de becas para alumnos. Había escuchado que vivía en México y pudo obtener su domicilio haciendo algunas llamadas. Lo último que PuniPuni supo fue que se quedaría en casa con Kyouya, Rin, Megumi y los demás. Vacaciones, dijo su mamá sin dejar de abrazarlo y cubrirlo de besos cómo no lo había hecho jamás. Quería que su niño creciera siendo feliz, en una gran familia y eso era algo que ella por su trabajo no podría darle por ahora. Prometió regresar un día y mientras tanto PuniPuni debía de ser bueno y jugar mucho con sus nuevos amigos, vestir y actuar cómo quisiera. Claro que después de una charla con la casera no tuvo problemas para saber que podría confiar en que su nene crecería feliz con amigos que no le juzgarían y algún día brillaría en el escenario de una manera única y podría ganarse el cariño del público cómo nadie.